jueves, 11 de septiembre de 2014

La vida trae consigo un mar de decisiones que como seres humanos a veces no sabemos elegir cual es la mejor, cuando nos dimos cuenta que la práctica profesional no se iba a realizar existió una disconformidad en los estudiantes pues la percepción de las ventajas que traía consigo era muchas.

Pero al cabo del tiempo uno va viendo las dificultades que se van presentado desde el no tener tiempo para muchas actividades que realizábamos comúnmente, hasta en la parte económica que uno desligaba a esta experiencia, y de aquí es donde uno vive realmente lo que se va a enfrentar al salir graduados de la universidad.

Uno empieza a valorar muchas cosas, ese tiempo que no nos alcanza se comienza a organizar y aprovechar al máximo, a dar espacios de calidad para poder cumplir con una jornada laboral y un semestre que llevar, también se evalúa que se debe de administrar nuestro dinero para viajar al trabajo, almorzar y muchas cosas más.

Además de todo esto claramente cada uno de los obstáculos que se deben de enfrentar al tener una vivencia con el mercado y donde se debería poner en práctica los conocimientos adquiridos durante cuatro años, pero como directores de empresas nos estructuramos y no realizamos las cosas con simplicidad y es aquí donde se ve que los conocimientos se ganan en el campo empresarial.

Si tuviera que devolver el tiempo  dos meses atrás seguiría con la misma opinión y anhelo de tener ésta práctica laboral por que esa decisión que se tomó nos ligó a una responsabilidad y nos mostró la otra cara de la moneda la cuál no conocíamos y nos esta enseñando más que las aulas.

Les dejo un versículo bíblico que nos dice cómo llegar al éxito,  está en Proverbios 16:3 que dice así: Encomienda á Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.