La vida trae consigo un mar de decisiones que como seres humanos a veces
no sabemos elegir cual es la mejor, cuando nos dimos cuenta que la práctica
profesional no se iba a realizar existió una disconformidad en los estudiantes
pues la percepción de las ventajas que traía consigo era muchas.
Pero al cabo del tiempo uno va viendo las dificultades que se van
presentado desde el no tener tiempo para muchas actividades que realizábamos comúnmente,
hasta en la parte económica que uno desligaba a esta experiencia, y de aquí es
donde uno vive realmente lo que se va a enfrentar al salir graduados de la
universidad.
Uno empieza a valorar muchas cosas, ese tiempo que no nos alcanza se
comienza a organizar y aprovechar al máximo, a dar espacios de calidad para
poder cumplir con una jornada laboral y un semestre que llevar, también se evalúa
que se debe de administrar nuestro dinero para viajar al trabajo, almorzar y
muchas cosas más.
Además de todo esto claramente cada uno de los obstáculos que se deben
de enfrentar al tener una vivencia con el mercado y donde se debería poner en práctica
los conocimientos adquiridos durante cuatro años, pero como directores de
empresas nos estructuramos y no realizamos las cosas con simplicidad y es aquí donde
se ve que los conocimientos se ganan en el campo empresarial.
Si tuviera que devolver el tiempo
dos meses atrás seguiría con la misma opinión y anhelo de tener ésta práctica
laboral por que esa decisión que se tomó nos ligó a una responsabilidad y nos mostró
la otra cara de la moneda la cuál no conocíamos y nos esta enseñando más que las aulas.
Les dejo un versículo bíblico que nos dice cómo llegar al éxito, está en Proverbios 16:3 que dice así: Encomienda á Jehová tus obras, Y tus pensamientos
serán afirmados.